¿Quiénes son los Z?

Llegó la hora de prestarle atención a un grupo que está tomando protagonismo: la Generación Z. Los jóvenes que la componen nacieron entre los años 1994 y 2000 (este rango puede variar de acuerdo al autor), son nativos digitales y viven hiperconectados.

Algunos de sus rasgos son:
– El uso continuo de los dispositivos digitales, ya sea para interactuar con otros, buscar información, aprender algo nuevo o pasar el tiempo.

– Su adaptación a los nuevos entornos sociales y sobre todo laborales (el emprendedurismo es algo con lo que ellos ya están familiarizados).

-Desconfianza hacia el sistema educativo tradicional.  Esto provocó una readaptación de la enseñanza, ahora más enfocada en lo artístico, en las experiencias y en la integración.

-Poco respeto hacia las autoridades.

Asimismo, la Generación Z instauró la necesidad de un nuevo tipo de información, muy marcada por el uso de las redes sociales: el streaming y el podcast. Tanto para los Millennials como para todas las generaciones anteriores,  la tv y la radio fueron durante mucho tiempo la principal fuente de información, sin embargo, con el auge de Internet el foco viró. Hoy en día los medios de comunicación masiva se encuentran ante el desafío de reinventarse para lograr captar la atención de los más jóvenes.

Netflix, por ejemplo, logró convertirse en una auténtica revolución de la industria del entretenimiento. Esta empresa  creó su modelo de negocio que captó la atención de Millennials y Z gracias a su amplia oferta y calidad de contenidos y con presencia en más de 130 países.

Pero no todo es maravilloso para los Z, ya que estos Nativos Digitales, aunque se jacten de ser más multitasking que los Millennials, no pueden prestar adecuada atención a varias tareas de forma simultánea (sus antecesores tienen el mismo problema) pero sí tiene mayor facilidad para pasar de un tema a otro de forma más rápida y efectiva.

A pesar de que los Millennials son quienes están cambiando el mundo y rompiendo barreras, los Z llegaron para afianzar esos cambios y continuar avanzando. Hoy el mundo se encuentra bajo nuevos paradigmas de comunicación, socialización y percepción. Será cuestión de seguirles el ritmo.

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¿Cómo se alimentan los Millennials?

El estilo de vida de los Millennials también cambió los hábitos de consumo de alimentos y por sobre todo el cuidado de su cuerpo.

De acuerdo a un estudio realizado en 2014 por el Food Marketing Institute, los Millennials tienen varias diferencias de consumo alimentario con respecto a las generaciones anteriores. Una de ellas es que los jovenes suelen hacer las compras más específicas que los Baby Boomers o los Gen X, ya sea en base a una receta o a una necesidad puntual. Una de las explicaciones a esta reacción puede ser el aumento de los precios y la dificultad financiera con la que crecieron.

Estos jóvenes, mucho más preocupados por el cuidado del medio ambiente, son más propensos a adquirir productos naturales, que contenga ingredientes reconocibles y que hayan sido cultivados y producidos localmente. Asimismo, son conscientes del valor agregado de estos productos, por lo que saben que comprarlos es mucho más caros que los comerciales. El 85% de los encuestados aseguró comprar en tiendas de barrio frente al 46% que lo hace en grandes tiendas multinacionales.

Esta generación tiene necesidades muy diferentes a las anteriores, así como sus aspiraciones. Hoy en día son la generación que modela los hábitos de consumo, siendo los que más gastan (aproximadamente $600 mil millones al año). Sin embargo, la economía personal y global es muy importante para ellos, lo que hace que el 51% evite la comida rápida, reemplazandola por viandas saludables para llevar al trabajo, a la par de que un 63% busca mejorar la salud mediante los alimentos y las bebidas que consume.

De acuerdo a un estudio realizado por la empresa de alimentos TetraPak, los Millennials son una generación hambrienta de experiencias, que se encuentran en la busqueda de nuevos productos y servicios que los sorprenda, que les satisfaga una necesidad que ni ellos sabían que tenían. No se quedan quietos, viajan y prueban el mundo, lo que tambien se traduce en sus hábitos alimenticios en linea con una vida en constante movimiento.
Además, les interesa la comodidad y buscan opciones de alimentos y bebidas que sean fáciles, simples de manejar, pero por sobre todo que se ajusten a su estilo de vida, en constante movimiento. El 41% de los jóvenes de esta generación están dispuestos a pagar más por productos que simplifiquen sus vidas.

 

 

Transformaciones: cómo los bancos apuntan a los Millennials

A medida que la era digital avanza, los Millennials cambian las reglas del juego. Porque no sólo se modificaron las relaciones personales y las formas de conectarse con el mundo, sino también el comercio y los negocios.

Entidades que hasta hace poco funcionaban de forma tradicional hoy deben reinventarse para captar a estos jóvenes, protagonista del mercado. Así, los bancos cada vez más suman a su cartera de productos beneficios y comodidades enfocadas a los Millennials. Desde banca móvil hasta programas de puntos y millas, todo suma.

Es por ello que muchas empresas cambiaron su plan estratégico para poner el foco en las inversiones publicitarias, que se enfocaron en apuntar el mensaje a los jóvenes entre 25 y 35 años, que le exigen otro tipo de relaciones con las marcas, ya sea entidades financieras.

La forma que tienen los Millennials de ver y moverse en el mundo es muy distinta a la de las generaciones anteriores, que no sólo afecta al comercio sino también al trabajo, donde la flexibilidad y libertad se convirtió en requisitos fundamentales a la hora de que un Millennial elija una empresa por sobre otra. Esto mismo sucede con los bancos.

En este entorno aparecieron como competencia a las entidades tradicionales las “fintech”, que pueden resumirse como empresas, la mayoría de ellas start-ups, que fusionaron las finanzas con la tecnología (financial-technology por su abreviatura en inglés). Estas nuevas empresas son furor entre los Millennials, que priorizan la comodidad de hacer todo desde su smartphone antes que pasar horas esperando a que alguien los atienda en un banco.

En Argentina ya se creó el primer banco 100% online. Wanap es una entidad que posee sólo 40 empleados y brindará los mismos productos y servicios que sus competidores tradicionales, como líneas de crédito, depósitos e inversiones, pero enfocado a los clientes más jóvenes, más acostumbrados a usar los canales electrónicos.

Entre los ejemplos de bancos que viraron su estrategia de marketing hacia este segmento y con la misma propuesta, hacer todo más rápido y fácil a través de la web, se encuentra el Banco Santander Río, que llama a “los atletas de las 3 pm”, aquellos jóvenes que lograron salirse del corset del horario de trabajo clásico, de 9 a 18 hs. Así el banco incita a sus clientes a invertir sus dólares en la banca.

Por su parte, el Banco Itaú, directamente les dice “bienvenidos bankennials” (todo en minúscula, muy al estilo millennial, para que nada resulte estridente).

Citar todos los casos de entidades financieras que modificaron su línea de comunicación llevaría mucho tiempo, ya que todas aquellas que quieran sobrevivir en el nuevo ecosistema debieron reinventarse para continuar vigentes.

El viejo mundo laboral de los negocios tomó otro rumbo, marcado por la tecnología y la innovación. ¿Cuál será el próximo paso?

¿Cómo trabajar con Millennials? y no sufrir en el intento

Los jóvenes Millennials llegaron a la vida “adulta” (o no tan adulta para ellos, también conocidos como “la Generación Peter Pan”) con el cambio de siglo y bajo un régimen que Deleuze describió como “apoyado en las tecnologías electrónicas y digitales, con una organización social basada en el capitalismo más desarrollado, en donde rige la sobreproducción y el consumo exacerbado, el marketing y la publicidad, los servicios y los flujos financieros y globales  y en un contexto donde la creatividad es alegremente estimulada y recompensada en términos monetarios”.

Esa lógica de la lógica de la vorágine de las redes sociales también la transportaron al mundo laboral. Esta misma filosofía de la velocidad en donde “lo nuevo” sustituye a “lo viejo” la aplican a su vida diaria y sobre todo en su trabajo. Sus padres desarrollaron su carrera laboral en un ámbito determinado por la permanencia y el ascenso progresivo, pero este modelo de trabajo quedó obsoleto para el nuevo mercado laboral. Lo que pretenden es modificar las estructuras de trabajo verticalistas por horizontales, con jefes accesibles, el aprecio por las ideas y con un progreso constante.

De acuerdo con varias consultoras en recursos humanos, los Millennials cambian en promedio unas siete veces de trabajo a lo largo de su carrera profesional.

Son personas que ven con buenos ojos la lógica consumista de “hágalo usted mismo” y buscan ser sus propios jefes. Por ello, aceptan trabajos “freelance”, donde los horarios a trabajar no son fijos sino que los ponen ellos mismos.

A la generación  Y no le gusta que les digan ni dónde ni cómo ni cuándo deben hacer las cosas. Alexis Ren (@alexisren en Instagram) es una “instagramer” conocida que se hizo famosa por las fotos que se sacaba de viaje con su novio y subía a la red social “de la imagen”. Sobre el estilo de vida “Millennial”, asegura: “Creo que los Millennials quieren hacer y ser todos los días lo que ellos quieren, no tener sólo vacaciones”. Federico Bongiorno (@bongiornofede) está de acuerdo. En sus posteos de Instagram siempre comparte fotografías en donde muestra los distintos lugares del mundo en los que está trabajando (ya que tiene un negocio freelance y 100% online): “La oficina de hoy en India” acompañado con una imagen de él trabajando desde aquel lugar, “hoy la oficina es un bar” o fotos de él trabajando con wifi desde un avión ilustran perfectamente lo que quiere decir -el trabajo, para los millennials, es desde donde ellos quieren y cuándo ellos quieren-.

La modalidad de trabajo está cambiando. O al menos esto afirma Juan María Segura (presidente del Congreso de Educación y Desarrollo económico) quien sostuvo que para 2030 se espera que el 66% de la población trabaje por su propia cuenta. ( “Nómadas laborales: cambiar de trabajo, el hábito millennial” (La Nación, 22 de agosto 2016)

Otro rasgo distintivo de estos jóvenes es que , a diferencia de las generaciones anteriores, no creen en los puestos jerárquicos en los trabajos ni en el concepto de crecer dentro de una empresa a raíz de los años trabajados. Son ansiosos y buscan ser constantemente recompensados por sus logros.

Según Pricewaterhouse Coopers en Argentina el 47% de las empresas asignan estrategias en recursos humanos para mantener a los Millennials dentro de las compañías ya que siempre buscan nuevos objetivos y es muy difícil mantenerlos en un mismo lugar.

 

Teniendo en cuenta las características de los Millennials, lo que buscan y como se mueven, las empresas se encuentran ante un gran desafío: modificar los entornos laborales para lograr que estos jóvenes decidan quedarse donde están.

Pero… ¿qué ganan las instituciones al cambiar sus estructuras? Empleados comprometidos, capaces de dar lo mejor en un entorno laboral en el que sientan que pueden desarrollarse y crecer laboralmente. Si se tiene en cuenta la población mundial y el hecho de que los Millennials conforman a la mayor parte de la fuerza laboral activa, buscar la forma de trabajar con ellos debe ser fundamental para las empresas en pos de mejorar y mantenerse en el mercado.

 

 

¿Qué es el Detox Digital?

Para entender esta actividad, primero hay que dejar en claro que la adicción a la tecnología es algo real, es más, en países como Japón hay institutos especializados en “desintoxicar” a jóvenes que no pueden integrarse en la sociedad debido a este problema.

La adicción a la tecnología es estudiada e interpretada desde que surgieron los dispositivos móviles, y aunque no está considerada como una enfermedad, los síntomas de las personas que son dependientes tecnológicos son muy similares a aquellos que abusan de algún tipo de droga.

El “pubbing” es un término que nació en la Universidad de Sidney que se creó para denominar al “comportamiento de las personas que se desconectan de la sociedad para conectarse a sus smartphones”.

Como la adicción tecnológica crece constantemente también lo hace el digital détox, que también es foco del márketing, una pata fundamental en nuestra vida, los Millennials. Entre las innovaciones se destacan varias aplicaciones, como por ejemplo Face Up, creada por el Instituto Psicológico Desconect@. Apenas instalás la aplicación y la abrís por primera vez, te propone un test para determinar el nivel de adicción (en mi caso, me reveló que soy un 83% adicta). Además, propone desafíos diarios y juegos para controlar el uso del celular, así como también ofrece datos contundentes sobre las adicciones a la tecnología.

Otra muy interesante es Checky, una aplicación que contabiliza cuantas veces desbloqueamos el teléfono por día y al final de la semana hace un balance. Ya veremos qué me espera a mí al finalizar la semana.

También existen otras como Offtime, Forest, QualityTime y seguramente muchas otras que a pesar de las diferencias tienen un mismo objetivo: controlar el uso del teléfono celular y desconectarnos de él para poder hacer un uso más consciente.

Desde la publicidad, muchas empresas decidieron recurrir a esta nueva “moda” para promover por un lado un comportamiento social saludable y por el otro el consumo de un producto.

En el 2014, la agencia de medios Paim Comunicação creó para la cerveza brasileña Polar un anulador de celulares que fue repartido en restaurantes y bares de la provincia de Río Grande del Sur. El objetivo era que las personas dejaran a un lado sus celulares para que interactuaran entre ellas. Lo llamativo era que este producto, que simulaba la forma de una cerveza y era usado para enfriar las bebidas servía también para inhibir la señal de los dispositivos móviles localizados en un radio de 1.5 metros.

Como vemos, los Millennials creamos un nuevo mundo a nuestro alrededor, no sólo el que vemos y tocamos, sino también el que se encuentra detrás de una pantalla. Lamentablemente, esa virtualidad puede llegar a lastimarnos físicamente y traernos más problemas de los que creíamos. Yo decidí empezar a cambiar mis hábitos y no dejar que mi smartphone me consuma. ¿Y vos?

¿Quiénes son los Millennials?

Los Millennials son la generación que está generando impacto e incertidumbre en el mundo, pero sobre todo en el marketing. ¿Por qué? Porque lo están cambiando de acuerdo a sus propias reglas y reinventándolo constantemente. Ellos rompen con los límites establecidos y con las jerarquías impuestas por sus mayores.

Ellos pasan sus días pendientes de su teléfono celular, que nunca se apaga (sólo cuando se queda sin batería, lo cual puede generarles bastante estrés). También les gusta compartir su vida en redes, mantenerse actualizados sobre las tendencias y estar 24/7 disponible.  Pero eso no los hace menos real, menos comprometidos con lo que sucede fuera de la pantalla.

De acuerdo a un informe realizado por Telefónica, en Latinoamérica, el 72% de los Millennials consideran que entre todos se puede lograr un cambio local.

Gen X y Baby Boomers creen que para los Millennials todo sucede en el mundo virtual, que la pantalla y lo que ocurre dentro de sus celulares es más importante que lo que pasa cuando levantan la vista; que disfrutan más de ver paisajes del mundo que realmente salir a conocerlo. Pero la realidad es otra: eso no es cierto.

Para los Millennials todo es relevante, porque no sólo se sienten conectados con quienes tienen al lado, sino también con aquellos que están lejos, pero que tienen algo que decirle al mundo. Porque también creen en todo tipo de cambios, en que la lucha no es siempre cuerpo a cuerpo, sino también pantalla a pantalla; donde el debate se genera, se comparte, se multiplica y retumba en todos los rincones del mundo.

¿Y cómo se compromete esta generación de jóvenes adultos? A través del slacktivismo o ciber activismo, que consiste en firmar peticiones en internet, unirnos a organizaciones no gubernamentales, copiar y pegar mensajes en redes sociales o cambiar la foto de perfil para convertirlas en avatares.

Pero ¡cuidado!, no todos son iguales. Tienen sueños y proyectos, quieren ser su mejor versión, pero, aunque muchos no lo crean, hay algunos que todavía creen en el amor que dura toda la vida, que supera obstáculos, que sana y empuja a ser cada día mejor. Ser abiertos a probar distintas experiencias sexuales, a buscar parejas por aplicaciones o disfrutar del momento no los convierte en solteros de por vida. Porque algunos quieren más; las redes son sólo otro camino para lograr un mismo objetivo: enamorarse.

Para que quede claro: la proporción de jóvenes entre 18 y 24 años que utilizan las aplicaciones para conocer personas se triplicó desde el 10% en 2013 a 27 en 2016.

Los Millennials no buscan aprobación, no quieren ser mejor ni peor que las generaciones adultas, sino distintos. Aprecian la variedad, los cambios y la libre expresión. Sus canales son las redes, ahí es donde son realmente libres. A veces sus planes no salen como lo esperaban, otras se sienten invadidos o deprimidos, pero así son ellos. Comprenderlos no es tan difícil, sólo es cuestión de entender que sus formas de ver el mundo cambiaron, así como la manera de moverse en él.