Transformaciones: cómo los bancos apuntan a los Millennials

A medida que la era digital avanza, los Millennials cambian las reglas del juego. Porque no sólo se modificaron las relaciones personales y las formas de conectarse con el mundo, sino también el comercio y los negocios.

Entidades que hasta hace poco funcionaban de forma tradicional hoy deben reinventarse para captar a estos jóvenes, protagonista del mercado. Así, los bancos cada vez más suman a su cartera de productos beneficios y comodidades enfocadas a los Millennials. Desde banca móvil hasta programas de puntos y millas, todo suma.

Es por ello que muchas empresas cambiaron su plan estratégico para poner el foco en las inversiones publicitarias, que se enfocaron en apuntar el mensaje a los jóvenes entre 25 y 35 años, que le exigen otro tipo de relaciones con las marcas, ya sea entidades financieras.

La forma que tienen los Millennials de ver y moverse en el mundo es muy distinta a la de las generaciones anteriores, que no sólo afecta al comercio sino también al trabajo, donde la flexibilidad y libertad se convirtió en requisitos fundamentales a la hora de que un Millennial elija una empresa por sobre otra. Esto mismo sucede con los bancos.

En este entorno aparecieron como competencia a las entidades tradicionales las “fintech”, que pueden resumirse como empresas, la mayoría de ellas start-ups, que fusionaron las finanzas con la tecnología (financial-technology por su abreviatura en inglés). Estas nuevas empresas son furor entre los Millennials, que priorizan la comodidad de hacer todo desde su smartphone antes que pasar horas esperando a que alguien los atienda en un banco.

En Argentina ya se creó el primer banco 100% online. Wanap es una entidad que posee sólo 40 empleados y brindará los mismos productos y servicios que sus competidores tradicionales, como líneas de crédito, depósitos e inversiones, pero enfocado a los clientes más jóvenes, más acostumbrados a usar los canales electrónicos.

Entre los ejemplos de bancos que viraron su estrategia de marketing hacia este segmento y con la misma propuesta, hacer todo más rápido y fácil a través de la web, se encuentra el Banco Santander Río, que llama a “los atletas de las 3 pm”, aquellos jóvenes que lograron salirse del corset del horario de trabajo clásico, de 9 a 18 hs. Así el banco incita a sus clientes a invertir sus dólares en la banca.

Por su parte, el Banco Itaú, directamente les dice “bienvenidos bankennials” (todo en minúscula, muy al estilo millennial, para que nada resulte estridente).

Citar todos los casos de entidades financieras que modificaron su línea de comunicación llevaría mucho tiempo, ya que todas aquellas que quieran sobrevivir en el nuevo ecosistema debieron reinventarse para continuar vigentes.

El viejo mundo laboral de los negocios tomó otro rumbo, marcado por la tecnología y la innovación. ¿Cuál será el próximo paso?

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¿Cómo trabajar con Millennials? y no sufrir en el intento

Los jóvenes Millennials llegaron a la vida “adulta” (o no tan adulta para ellos, también conocidos como “la Generación Peter Pan”) con el cambio de siglo y bajo un régimen que Deleuze describió como “apoyado en las tecnologías electrónicas y digitales, con una organización social basada en el capitalismo más desarrollado, en donde rige la sobreproducción y el consumo exacerbado, el marketing y la publicidad, los servicios y los flujos financieros y globales  y en un contexto donde la creatividad es alegremente estimulada y recompensada en términos monetarios”.

Esa lógica de la lógica de la vorágine de las redes sociales también la transportaron al mundo laboral. Esta misma filosofía de la velocidad en donde “lo nuevo” sustituye a “lo viejo” la aplican a su vida diaria y sobre todo en su trabajo. Sus padres desarrollaron su carrera laboral en un ámbito determinado por la permanencia y el ascenso progresivo, pero este modelo de trabajo quedó obsoleto para el nuevo mercado laboral. Lo que pretenden es modificar las estructuras de trabajo verticalistas por horizontales, con jefes accesibles, el aprecio por las ideas y con un progreso constante.

De acuerdo con varias consultoras en recursos humanos, los Millennials cambian en promedio unas siete veces de trabajo a lo largo de su carrera profesional.

Son personas que ven con buenos ojos la lógica consumista de “hágalo usted mismo” y buscan ser sus propios jefes. Por ello, aceptan trabajos “freelance”, donde los horarios a trabajar no son fijos sino que los ponen ellos mismos.

A la generación  Y no le gusta que les digan ni dónde ni cómo ni cuándo deben hacer las cosas. Alexis Ren (@alexisren en Instagram) es una “instagramer” conocida que se hizo famosa por las fotos que se sacaba de viaje con su novio y subía a la red social “de la imagen”. Sobre el estilo de vida “Millennial”, asegura: “Creo que los Millennials quieren hacer y ser todos los días lo que ellos quieren, no tener sólo vacaciones”. Federico Bongiorno (@bongiornofede) está de acuerdo. En sus posteos de Instagram siempre comparte fotografías en donde muestra los distintos lugares del mundo en los que está trabajando (ya que tiene un negocio freelance y 100% online): “La oficina de hoy en India” acompañado con una imagen de él trabajando desde aquel lugar, “hoy la oficina es un bar” o fotos de él trabajando con wifi desde un avión ilustran perfectamente lo que quiere decir -el trabajo, para los millennials, es desde donde ellos quieren y cuándo ellos quieren-.

La modalidad de trabajo está cambiando. O al menos esto afirma Juan María Segura (presidente del Congreso de Educación y Desarrollo económico) quien sostuvo que para 2030 se espera que el 66% de la población trabaje por su propia cuenta. ( “Nómadas laborales: cambiar de trabajo, el hábito millennial” (La Nación, 22 de agosto 2016)

Otro rasgo distintivo de estos jóvenes es que , a diferencia de las generaciones anteriores, no creen en los puestos jerárquicos en los trabajos ni en el concepto de crecer dentro de una empresa a raíz de los años trabajados. Son ansiosos y buscan ser constantemente recompensados por sus logros.

Según Pricewaterhouse Coopers en Argentina el 47% de las empresas asignan estrategias en recursos humanos para mantener a los Millennials dentro de las compañías ya que siempre buscan nuevos objetivos y es muy difícil mantenerlos en un mismo lugar.

 

Teniendo en cuenta las características de los Millennials, lo que buscan y como se mueven, las empresas se encuentran ante un gran desafío: modificar los entornos laborales para lograr que estos jóvenes decidan quedarse donde están.

Pero… ¿qué ganan las instituciones al cambiar sus estructuras? Empleados comprometidos, capaces de dar lo mejor en un entorno laboral en el que sientan que pueden desarrollarse y crecer laboralmente. Si se tiene en cuenta la población mundial y el hecho de que los Millennials conforman a la mayor parte de la fuerza laboral activa, buscar la forma de trabajar con ellos debe ser fundamental para las empresas en pos de mejorar y mantenerse en el mercado.

 

 

¿Qué es el Detox Digital?

Para entender esta actividad, primero hay que dejar en claro que la adicción a la tecnología es algo real, es más, en países como Japón hay institutos especializados en “desintoxicar” a jóvenes que no pueden integrarse en la sociedad debido a este problema.

La adicción a la tecnología es estudiada e interpretada desde que surgieron los dispositivos móviles, y aunque no está considerada como una enfermedad, los síntomas de las personas que son dependientes tecnológicos son muy similares a aquellos que abusan de algún tipo de droga.

El “pubbing” es un término que nació en la Universidad de Sidney que se creó para denominar al “comportamiento de las personas que se desconectan de la sociedad para conectarse a sus smartphones”.

Como la adicción tecnológica crece constantemente también lo hace el digital détox, que también es foco del márketing, una pata fundamental en nuestra vida, los Millennials. Entre las innovaciones se destacan varias aplicaciones, como por ejemplo Face Up, creada por el Instituto Psicológico Desconect@. Apenas instalás la aplicación y la abrís por primera vez, te propone un test para determinar el nivel de adicción (en mi caso, me reveló que soy un 83% adicta). Además, propone desafíos diarios y juegos para controlar el uso del celular, así como también ofrece datos contundentes sobre las adicciones a la tecnología.

Otra muy interesante es Checky, una aplicación que contabiliza cuantas veces desbloqueamos el teléfono por día y al final de la semana hace un balance. Ya veremos qué me espera a mí al finalizar la semana.

También existen otras como Offtime, Forest, QualityTime y seguramente muchas otras que a pesar de las diferencias tienen un mismo objetivo: controlar el uso del teléfono celular y desconectarnos de él para poder hacer un uso más consciente.

Desde la publicidad, muchas empresas decidieron recurrir a esta nueva “moda” para promover por un lado un comportamiento social saludable y por el otro el consumo de un producto.

En el 2014, la agencia de medios Paim Comunicação creó para la cerveza brasileña Polar un anulador de celulares que fue repartido en restaurantes y bares de la provincia de Río Grande del Sur. El objetivo era que las personas dejaran a un lado sus celulares para que interactuaran entre ellas. Lo llamativo era que este producto, que simulaba la forma de una cerveza y era usado para enfriar las bebidas servía también para inhibir la señal de los dispositivos móviles localizados en un radio de 1.5 metros.

Como vemos, los Millennials creamos un nuevo mundo a nuestro alrededor, no sólo el que vemos y tocamos, sino también el que se encuentra detrás de una pantalla. Lamentablemente, esa virtualidad puede llegar a lastimarnos físicamente y traernos más problemas de los que creíamos. Yo decidí empezar a cambiar mis hábitos y no dejar que mi smartphone me consuma. ¿Y vos?